Ella tenia algo guardado muy dentro suyo, sus ojitos color miel se volvieron vidriosos, transparentes, podía verse el alma a través de ellos. Una lágrima azul mojo su cara, la voz temblorosa y firme a la vez dijo lo que tenia que decir. En que me equivoque? Es mi vida un sucesión de errores continuos y recurrentes? Podrá todo volver a ser como antes? Aquellos días del Botánico, cine y helados. Con risas y monedas escondidas.
Las palabras duelen , pero es mejor decirlas, dejarlas salir al mundo. Es mi responsabilidad convertir El reproche en alegría y las lágrimas en risas. Tu parte ya la hiciste.
lunes, septiembre 22, 2008
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